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Piloto supera cáncer y sigue intacto su sueño de correr en F1

Dean Stoneman es una de las principales promesas del automovilismo británico para llegar a la F1. Foto: Getty Images
Dean Stoneman es una de las principales promesas del automovilismo británico para llegar a la F1.
Foto: Getty Images
 

Inglaterra casi pierde a uno de sus más prometedores pilotos hace un año y medio, cuando Dean Stoneman fue diagnosticado con un cáncer de testículo y tuvo una metástasis en hígado y pulmones. Vivo y totalmente recuperado de la enfermedad, el joven ya fue dado de alta por su médico para volver a las pistas, acelerar y reducir la distancia rumbo a su sueño: competir en la Fórmula 1.

Nacido en Southpampton, Stoneman atrajo la atención de especialistas cuando conquistó en 2008 la Fórmula Renault Británica, con un desempeño superior al que el excampeón de F1 Lewis Hamilton obtuvo cuando disputó dicha categoría. Dos años después, el prometedor británico continuó evolucionando y ganó en la temporada de la Fórmula 2 y obtuvo la oportunidad de probar un auto de F1 con Williams.

"Entrenaba muy duro de dos a tres horas por día, fortalecía mi cuello y me preparaba para tener el mejor día de mi vida. Entonces, en enero, fui diagnosticado con cáncer", recordó Stoneman, en entrevista a la emisora BBC South Today.

Pero el joven Stoneman, entonces con 20 años, mostró mucho coraje para enfrentar la enfermedad desde el momento en que recibió la noticia por parte de su médico. "Yo no me voy a poner a llorar y le pregunté al médico si tenía opción de curarme. La respuesta fue que yo tenía un 40 por ciento de oportunidades de sobrevivir y que sería muy difícil que eso ocurriera. Pero lidiamos con la situación. El doctor dijo que, si yo no hubiera sido diagnosticado en aquel momento, en dos días yo sería un caso perdido y dos semanas después moriría", declaró.

La recuperación fue larga y agotadora para el piloto británico, que dijo pasar por sesiones de hasta 14 horas de quimioterapia. Stoneman, que no se molestó por perder el cabellos como consecuencia del tratamiento, dejó algo de lado, el antojo de llegar a la Fórmula 1 hasta vencer la batalla contra el cáncer.

"Claro que yo tenía el automovilismo en mi cabeza, pero mi objetivo número 1 era sobrevivir", confesó el inglés, que, ya recuperado, ahora no piensa en otra cosa que retomar el sueño interrumpido en 2011. "Quiero volver a las pistas. En esta temporada, quiero entrenar y entrar en forma. Mi meta aún es la F1", agregó.

Terra