Italia, conmocionada por la magnitud del escándalo de partidos amañados

 

Toda Italia habla del "Calcioscommesse", el escándalo de partidos amañados que ha provocado una tercera oleada de detenciones el lunes y que parece aumentar en magnitud al estar bajo sospecha partidos de la Serie A (primera división) y jugadores conocidos.

Hasta el propio jefe del gobierno italiano, Mario Monti, se pronunció sobre el tema este martes y sugirió suspender toda competición de fútbol profesional en Italia durante dos o tres años.

"No estoy formulando una propuesta y menos aún (en nombre) del gobierno, pero es algo que a veces deseo como persona que ha amado el fútbol durante muchos años", precisó Monti.

"Es particularmente triste cuando un mundo como el deporte, que debe expresar valores positivos, es culpable de los más reprobables, como la traición, la ilegalidad y el engaño", criticó.

El presidente de la Federación Italiana de Fútbol, Giancarlo Abete, respondió a la propuesta de Monti asegurando que sería una medida injusta y que se castigaría a muchas personas inocentes.

"Estoy totalmente de acuerdo en que no debería haber ninguna benevolencia para los que engañaron, pero la suspensión de la liga castigaría a todo el fútbol", dijo.

"Sería penalizar a aquellos que trabajan honestamente, la mayoría de nuestro sistema, con la pérdida de miles de puestos de trabajo", agregó.

"El fútbol es parte de la sociedad civil y no es peor que la sociedad. No es mejor, pero tampoco es peor", trató de justificar.

Toda la prensa italiana llevaba a sus portada el ''Calcioscommesse'' y las televisiones y las radios hablaban del tema durante toda la jornada.

Diecinueve personas, entre ellas el capitán de la Lazio Stefano Mauri, fueron detenidas el lunes por formar parte supuestamente de una red de apuestas clandestinas en las que se amañaban partidos, un caso que ha sido bautizado como ''Calcioscommesse''.

Se trata de la tercera operación con detenciones en este asunto, después de las que se llevaron a cabo en noviembre de 2011 y en abril de 2012.

Y las investigaciones que están realizando las fiscalías de Bari y Nápoles hacen presagiar nuevas detenciones en las próximas semanas.

Este caso recuerda a los escándalos del ''Totonero'' en 1980 y del ''Calciopoli'' en 2006 que ya dañaron la reputación del Calcio.

El seleccionador de Italia Cesare Prandelli señaló este martes que espera que la Eurocopa sirva para "limpiar el honor del fútbol del país".

A la espera nuevos acontecimientos, las defensas comienzan a organizarse. El más célebre de todos los sospechosos, el entrenador de la Juventus Antonio Conte "tiene la intención de demostrar que no tiene nada que ver con este asunto", dijo su abogado Antonio De Renzis.

Conte fue interrogado el lunes como testigo asistido por el periodo en el que fue entrenador del Siena, en la Serie B, uno de los equipos implicados en el amaño de partidos durante la pasada temporada.

Giuseppe Sculli, jugador del Génova y sobrino del jefe de la mafia calabresa, la ''ndrangheta Giuseppe Morabito, también fue interrogado por la policía.

La situación de Stefano Mauri, capitán de la Lazio de Roma, es aún más grave porque pasó la noche en una prisión de Cremona. Su equipo negó cualquier implicación y en internet los hinchas de la Lazio criticaron con dureza a su capitán.

Pero del ''Calcioscommesse'' no se habla sólo en Italia. El uruguayo Edinson Cavani, goleador del Nápoles, dijo el martes que los arreglos en Italia "hace un tiempo eran una cosa cotidiana, que era algo que vivía dentro del fútbol y que era un poco normal", pero precisó que nunca fue testigo de una maniobra que involucrara este tipo de delito.

Vicente del Bosque, seleccionador de España, uno de los rivales de Italia en la Eurocopa, señaló que el escándalo "es un episodio malísimo para el fútbol, pero hay una industria paralela a este deporte que no se puede controlar".

eba/mcd

AFP AFP - Todos los derechos reservados. Está prohibido todo tipo de reproducción sin autorización.