
Así jugó el Internacional el partido decisivo que le dio el título de la edición 51 de la Copa Libertadores:
RENAN: Falló por omisión en el primer gol, pero tuvo manos firmes para contener varios remates venenosos.
NEI: La fricción constate le impidió salir con claridad al ataque, una de sus virtudes, pero cumplió con creces su misión de destrucción.
INDIO: Sufrió la vergüenza de permitir en su área a Marco Fabián de la Mora un giro completo en una baldosa para marcar el primer gol de la noche. El pequeño delantero mexicano le amargó la noche en dos jugadas más.
BOLIVAR: El capitán impuso orden pero no le alcanzó para darle calma a su defensa cuando el ''Rebaño sagrado'' más presionó. En esas circunstancias se impuso la ''Ley del botín''.
KLÉBER: Tardó 45 minutos para entender que por su callejón estaba la fórmula del empate. Y cuando se aventuró, su pase al centro del área superó a la defensa mexicana y le quedó limpia a Rafael Sobis.
SANDRO: Inquietó con un cabezazo a la salida de una falta diagonal. El nuevo jugador del Tothenham fue uno de los más ordenados en el fondo.
PABLO GUIÑAZÚ: Fue menos vistoso y explosivo, pero cumplió en la misión de cuidar su zona y bajar para apoyar en el arduo trabajo a los defensores.
TINGA: Figura. Fue la válvula de escape de su equipo en el primer tiempo pero le costó duros choques con los adversarios hasta cuando una herida en la frente lo hizo sangrar y a la postre le obligó a abandonar.
ANDRÉS D''ALESSANDRO: Patrulló todo el frente de ataque, peleó con todos los defensas mexicanos, buscó orificios para sus compañeros y todo ese sacrificio pudo haberle rendido como premio un gol. El nerviosismo que causó, provocó la expulsión de Omar Arellano en la agonía del partido.
TAISON: Apegado a la raya de la banda izquierda, insistió con los desbordes y sufrió con las faltas constantes que buscaron neutralizar su velocidad. Dejó su plaza a Giuliano.
RAFAEL SOBIS: Sustituyó a Alecsandro, que no alcanzó a llegar en plenitud de condiciones y marcó el gol a la postre garantizó el título, pero extrañamente sus compañeros decidieron celebrar con el autor del pase. Él quedó solo en medio de la euforia colectiva.
GIULIANO: Entró para dar pelea en la mitad de la cancha donde se gestaba la conexión ofensiva del equipo mexicano.
LEANDRO DAMIAO: El jugador de veinte años entró por Rafael Sobis y selló la vitoria en una larga carrera en la que no tuvo opositor.
Cinco goles en doce partidos marcan el balance del novato.
WILSON MATÍAS: Sustituyó a Tinga en los últimos minutos.
