El triunfo por 1-0 sobre el brasileño Fluminense le dejó sensaciones encontradas a Boca Juniors, que deberá defender este éxito la semana próxima en Rio de Janeiro si quiere pasar a las semifinales de la Copa Libertadores, destacó el jueves la prensa local.
El diario deportivo Olé destacó que el triunfo del equipo auriazul "es para festejar" porque "no recibió goles, sabe jugar en ventaja y en Río puede haber Carnaval", aunque en el análisis, en un juego de palabras con el apellido del autor del gol de la victoria, habla de "Mouche y poco".
"Lo primero y lo más importante es ganar. Y es mucho porque Boca no jugó bien, más allá de que tuvo varias chances claras e hizo figura al arquero Cavalieri. Y es poco porque Boca podría haber cerrado la serie y no lo hizo. Fluminense fue un equipo sin jerarquía. No se atrevió jamás a plantarle la cara al partido", señaló.
"Boca encontró una pequeña luz en la Bombonera", dijo La Nación, y evaluó que "siempre es bueno ganar y no recibir goles. Siente que cumplió con su objetivo y se impuso a Fluminense, aunque también es consciente de que sabe a poco el 1-0. Boca jugó 61 minutos con un hombre más. Y aún con esa enorme diferencia no pudo torcer por completo la voluntad del equipo brasileño".
"A remar a Río", tituló Clarín, y en su crónica remarca que "el 1-0 es frío, escaso, un boleto de ida; la vuelta hay que chequearla y no es seguro que haya lugar".
El entrenador de Boca, Julio César Falcioni, consideró que "pudimos sacar más diferencia, (pero) nos faltó definición ante un equipo que desde el comienzo se paró con cinco volantes. Llegamos unas siete veces de manera clara. Tenemos que hacer un gran esfuerzo para sostener lo que conseguimos en casa".
La prensa argentina, además, coincidió en que el árbitro colombiano José Buitrago cometió un grave error en no sancionar un penal "clarísimo" del defensor de Boca Facundo Roncaglia, que interpuso su brazo ante un cabezazo de Anderson dentro del área local.
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