Fútbol

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27 de junio de 2012 • 10:16

Marco Reus, un futuro crack que disfruta de un gran presente

 

Marco Reus, apodado por la prensa alemana y británica "Rolls Reus" en alusión a un célebre modelo de coche, fue una de las estrellas alemanas en los cuartos de final, ante Grecia (4-2), y sueña con poder aportar grandes cosas a la Mannschaft en lo que queda de esta Eurocopa.

Con su pendiente, sus anillos y su físico de adolescente espigado (1,80 metros, 70 kilogramos), Reus, de 23 años, tiene una gran ambición y aunque todos lo señalan como un crack del futuro, él quiere aprovechar su buen momento para que el presente le depare también grandes éxitos.

Muy rápido, dotado técnicamente y bueno en los duelos personales y ante la portería rival, es el prototipo del jugador ofensivo que gusta a Joachim Löw, que mostró toda su confianza en él al titularizarlo el pasado sábado en los cuartos ante los helenos, pillando por sorpresa a casi todos.

Con Mario Götze y André Schürrle, encarna la "muy nueva generación" del fútbol alemán, la que viene justo por detrás de figuras actuales como Mesut Özil, Mario Gómez o Thomas Müller. A éste último lo relegó al banquillo en ese último partido.

Fue su primer partido como titular en esta Eurocopa y consiguió volver loca a la defensa griega con su velocidad, sus regates y estando siempre atento a cualquier error del rival.

El premio llegó en el minuto 74, en forma de gol, el del 4-1 provisional, con una volea potente que le permitió conseguir el objetivo por el que llevaba peleando durante todo el encuentro.

Sobre si será titular el jueves en Varsovia ante Italia en la semifinal, el interesado, como el resto de jugadores, prefiere no intentar adivinar la decisión del imprevisible Löw.

"Lo único que cuenta es el bien del equipo. El entrenador tomará, como siempre, la decisión correcta", respondió.

Frente a Italia, en las semifinales, su velocidad podría ser muy importante, ya que esta Nazionale apuesta más por el fútbol ofensivo y podría dejar más huecos atrás, aunque precisamente ello podría hacer que el seleccionador se decantara por Thomas Müller, que tiene un perfil más defensivo y que daría más seguridad a los defensores.

Está en un momento dulce y hasta se permite bromear, como ocurrió recientemente cuando una periodista china le preguntó por su peinado y le dijo que le parecía más bonito que el de su compañeró Mario Gómez: "Siempre intento hacerlo lo mejor posible", señaló con una enorme sonrisa.

Ha destacado en el Borussia Moenchengladbach y ello provocó el interés de grandes clubes como el Manchester City y el Bayern de Múnich, pero tras mucho pensarlo optó por el Borussia Dortmund, campeón de la Bundesliga en las dos últimas temporadas y, sobre todo, el club de su ciudad natal y donde contará con un ambiente familiar.

Eso le permitirá en principio jugar con Götze y continuar viendo con frecuencia a su amigo Schürrle, que juega en el Bayer Leverkusen, club que tiene su estadio a apenas 90 kilómetros.

El equipo de Dortmund tuvo que desembolsar 17,5 millones de euros por hacerse con sus servicios hasta 2017. Quién sabe si nuevas exhibiciones en la parte final de la Eurocopa pueden hacer que ese precio se puede considerar hasta barato.

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